miércoles, abril 19, 2006

Pascua en Bujedo


Un año más la magia de Bujedo nos llamó a jóvenes y no tan jóvenes a celebrar la Pascua, muerte y resurrección, y vivirla a fondo desde el principio hasta el final. Y digo magia porque es un lugar especial, donde los momentos de silencio que de vez en cuando tanto necesitamos nos ayudan a aclarar las dudas, donde maduramos y descubrimos. Y me sigue sorprendiendo y ayudando, como aquella primera Pascua a la que llegué entre miedosa y espectante. Cada año es diferente, los miedos, las dudas, las indecisiones, las personas a las que tienes presente... Pero todo acaba en resurrección, que es lo importante.

Y un año más la vuelta a casa para disfrutar de unas necesitadas vacaciones.

Y cómo no, el colegio es mi segundo lugar de paso, porque me siento unida a él, porque aunque lejos, no lo olvido, porque me gusta saludar de vez en cuando a los profes (me suspendieran o no), porque al fin y al cabo ha sido otra casa para mí.

Visitas, saludos, encuentros y reencuentros. ¡Y yo que quería aprovechar a estudiar! Hay cosas más importantes, y es necesario buscar tiempo para ellas. Necesitaba estar en casa.

2 comentarios:

Maosa dijo...

Creo que ya te he dicho que no eres el centro de mi vida???jajaja!Que sepas que mi corazón está a prueba de bombas, jeje!
Me encanta Santander y lo sabes, pero si no voy es porque no me da la vida, eso sí, en verano de mí no te libras majete...

Maosa dijo...

de mi cama? no sabía que soñabas conmigo...
a que burgos mola!!