domingo, junio 25, 2006


Sensaciones extrañas de tristeza, morriña, alegría y desconsuelo se avecinan, o más bien ya están avecinadas, porque ya estoy en casita, en mi Burgos querido, y aún no me creo que el domingo no tenga que irme en el tren algo destartalado camino de Iruña, y al llegar allí decir que me quiero volver. Que las cosas pasan, y pasan más rápido de lo que creemos. Los exámenes han acabado, y con ellos las horas perdidas en la biblioteca y las películas de Disney porque no nos apetece estudiar. Que ya ha pasado un año, y todo ha sido muy distinto. Y tras el último examen de Discurso dejamos de ser los pardillos de 1º, aunque en el fondo también hemos dejado de ser los arropados y los novedosos... Y un cambio de residencia no le viene mal a nadie, ¿verdad?
Pero hay que pensar en positivo, que estamos en fiestas, sí señores, unas fiestas burgalesas pasadas (cómo no), por agua y por frío, pero como buena burgalesa, se sale en falda y se disfruta de la alegría y el calor de la gente. Que son momentos especiales que hay que aprovechar, y más teniendo las barracas al lado de casa... Tardes de teatro, música y color, y noches de más música, bailes y bebida (pero poca xD).
Y después de todo tocará estudiar, aunque con calma, que una sobredosis de Economía en verano puede ser muy pero que muy perjudicial para mi salud, y también hay que descansar.

viernes, junio 16, 2006

Por un gran año

El aula 6... ¿¿¿Dónde está el aula 6?? el CT..algo...??? que me tengo que hacer una dirección para no sé qué... ¿Hay que llevar folios o algo? ¡¡¡qué de gente!!! María Rosa más perdida que un pato en Nueva York. ¿quién le iba a decir a ella que esas personas extrañas con las que iba hacia la Uni se convertirían en sus mejores amigas? ¿y que terminaría conociendo a casi todos los de clase? Nadie, pero ha sucedido. Ya ha pasado un embarazo entero, y en plenos exámenes lo único que apetece es recordar.
Ciudad nueva, gente nueva, amigos nuevos, personas nuevas a las que criticar (sólo un poco, verdad Paloma?), y recuerdos nuevos para el futuro. Eso sí, con mucha mucha morriña, pero curada con las fiestas, alegrías, películas y sonrisas.
En apenas una semana dejaré de ser de las pequeñas de la Facultad, despediré a los mayores, y esperaré a los venideros, para reirme un poco y pensar: "pero si el aula 6 es todo recto..."
Y todo tras haberme comido el huevo de Marta, 6 panes de ajo de camino al cine, y un montón de kitkats en los descansos bibliotequiles. Porque los monólogos de María Rosa dan para mucho tras unas cuantas horas de saturación mental, y hay que estar bien alimentada.
Y después de haberme despertado con un saltamontes del tamaño de un ratón al acecho en mi cama, haber visto arañas en la ducha, hormigas en el cuarto de marta o polillas en el de Bego, haberme pillado tras la última escapada, gritar a un par de monjas, e inventar, inventar e inventar, ya creo que no me puede pasar nada más.
Ha sido un gran año, el año de 1º, de la incertidumbre y el temor, del miedo a lo nuevo y la tristeza por lo dejado atrás (que os echo de menos y lo sabéis), pero también de la ilusión por la nueva etapa y el camino por recorrer.

lunes, junio 12, 2006



Con los exámenes de junio, una se atonta (aunque muchos piensen que estoy atontada durante todo el año...), sí, de ahí mis monólogos extraños a las 9 de la noche saliendo de la biblioteca, tras el grito de guerra: ¡belagüinos a cenar! Es lo que tiene descubrir el multi-flash en la cámara del movil... y claro, Paloma emocionadita perdida: ahora al rayas, y ahora a pinky, y ahora al cubano... Madre... así que tengo 20 fotos iguales de cada uno, porque claro, en la biblioteca uno no se suele mover mucho... Exceptuando algunos que no paran quietos, y que ya de paso molestan un poco al personal.
Así son los días de biblioteca, llegas, y empiezas a fichar a todo el personal, que sólo conoces de vista, por motes, y porque están localizados gracias a los anuarios. Y luego si encima les encuentras a través del hi5... Una locura.
¿Lo mejor? los descansos que se hacen tiempos paralelos al tiempo de estudio, al sol, a la sombra, en la hierba o en el banco, hablando de lo que te sabes y de lo que no te sabes (que suele ser más), de las horas que has dormido y de las que no vas a dormir, de los collares de esa y los zapatos de la otra... Total que suena el timbre y piensas: "mañana no me traigo ni folios".
¿Pero qué pasa cuando me quedo en el cole? que hace mucho calor, y me derrito como los helados en la playa, así que bajo a la biblioteca del cole, con la consiguiente expulsión por hablar. Sólo me pasa a mí. Total que termino exiliada, intentando estudiar la guerra civil en la salita, y con menos concentración que una piedra.
Mañana será otro día, con risas en la comida y en la cena, y pensando en los burgaleses que mañana empiezan la selectividad. Yo seguiré con la guerra civil que dejé en el exilio.

viernes, junio 09, 2006

A moco tendido


Sí, llorando, llorando me pasé casi toda la hora y media que duró la película ayer por la noche. Y no con una película cualquiera, sino con una de la infancia, LA SiRENITA, que en aquellos tiernos años pude llegar a ver alrededor de un millón de veces. Recordaba los diálogos, las canciones, los gestos... Y por supuesto, todas las tardes de domingos en las que mi padre y yo la veíamos en el salón (aunque su favorita sea El Rey León). Emocionada desde los anuncios, comprendí que esa ilusión no había acabado, que seguía ahí, que aún se puede soñar con ese príncipe y jugar a ser princesa. La próxima cita será con La Bella Durmiente.
¿Qué tengo aquí? Qué lindo es
Es un tesoro que descubrí
Es muy simple decir que no hay más que pedir
Que lo que ves a tu alrededor
Tanta abundancia, tanto esplendor
Te hace pensar que yo no necesito más
Regalitos así tengo miles
Aunque a veces no sepa que son
¿Quieres un no-sé-ma-bobs?
Tengo veinte
Pero yo en verdad quiero más
Yo quiero ver algo especial
Yo quiero ver una bella danza
Y caminar con los, ¿cómo se llaman?
Ah, piesSólo nadar no es original
¿Por qué no tener un par de piernas?
Y salir a pasear, ¿cómo dicen? A pié
Y poder ir a descubrir
Que siento al estar ante el sol
No tiene fin, quiero saber más, mucho más
¿Qué debo dar para vivir fuera del agua?
¿Qué hay que pagar para un día completo estar?
Pienso que allá lo entenderán
Puesto que no prohíben nada
¿Por qué habrían de impedirme ir a jugar?
A estudiar que hay por saber
Con mis preguntas y sus respuestas
¿Qué es fuego? ¿Qué es quemar?
¿Lo podré ver?¿Cuándo me iré?
Quiero explorar
Sin importarme cuándo volver
El exterior, quiero formar parte de él.

viernes, junio 02, 2006

Parece que fue ayer...


Recuerdo que una vez, no hace tanto tiempo como parece, reíamos todas juntas, soñábamos todas juntas, cantábamos todas juntas. Nos recuerdo comiendo chuches en la calle San Juan, o en el banco de la plaza, o en el mismo banco frente a La Salle. Nos recuerdo comiento bravas en el Twenty, tomando algo en el Europa, saliendo por Las Llanas. Recuerdo también cuando íbamos a los cibers y nos metíamos todas en el mismo chat con otras personalidades, y ligábamos unas con otras. También recuerdo las risas y juergas de Santoña, Ondarroa, Mallorca... Los cumpleaños de unas y de otras, y por supuesto las 500 pesetas sobrantes para comprar alguna chorradilla a la cumpleañera. Recuerdo las fotos y fotos y más fotos cuando había una cámara en mi mano, y la frase de Marta: "me has gastado el carrete", o algo así, no lo recuerdo muy bien. Recuerdo la escapada de 4º de la ESO encerrando en casa al abuelo de Myri mientras escuchaba la radio. Recuerdo las 13 llamadas telefónicas cuando estaba mala, y los 13 saludos al llegar al cole. Recuerdo las cadenas para quedar, y las esperas porque siempre llegaba alguna tarde. Recuerdo cuando éramos 20, y cuando dejamos de serlo. Cuando vino alguna nueva al grupo, y luego se fue. También recuerdo los días de cine, o de quedar para ver una peli en casa de alguna ("en la de María Rosa no, que está muy lejos"). Los cotilleos a las tantas de la noche, y preguntas poco comunes. Los chicos de unas y de otras. Recuerdo las canciones. Recuerdo la primera vez que salimos, la primera vez que bebimos. Aquel primer botellón en el que no queríamos beber, Vero te acuerdas... recuerdo la ropa de la una y de la otra. Las ilusiones del primer amor y las lágrimas del primer desamor. Recuerdo las frases de cada una, los "apodos" y los colores. Recuerdo las noches de verano en el rio, los juegos y "la Virgen del Pilar dice...". Recuerdo que hubo lloros, que hubo reconciliaciones, que hubo cartas de colores.
Os recuerdo.